La evangelización en México entre imposición y apropiación
20/10/2026
Autor: Sara Camila Torres
Foto: Dania Templos Olvera

Frailes y teólogos cuestionaron los abusos coloniales y defendieron a las comunidades indígenas desde el Evangelio.

La transmisión familiar, especialmente por las mujeres, contribuyó a preservar las prácticas religiosas a través de generaciones.

El doctor en Sagrada Teología Juan Carlos Rivera Zelaya impartió en la UPAEP, la conferencia magistral La evangelización en Hispanoamérica, en la que reflexionó sobre una pregunta que atraviesa la historia religiosa de México: ¿la fe católica fue impuesta durante la Conquista o logró arraigarse mediante un proceso de apropiación cultural?

La llegada del cristianismo al territorio mexicano estuvo vinculada con la expansión española y el uso de la fuerza. Sin embargo, comprender su presencia en la sociedad actual requiere examinar también los procesos históricos, sociales y culturales que contribuyeron a su permanencia.

Más allá de la imposición colonial

Una interpretación extendida sostiene que el catolicismo fue únicamente un legado impuesto por las armas y el poder imperial español. No obstante, esta explicación resulta insuficiente para comprender la continuidad de las prácticas religiosas, incluso durante periodos en los que las autoridades mexicanas restringieron o persiguieron el culto público, como ocurrió en el siglo XX.

Desde esta perspectiva, la evangelización no puede entenderse solo como la introducción de una religión extranjera. También implicó procesos de diálogo, resistencia, adaptación e inculturación, mediante los cuales las comunidades incorporaron y reinterpretaron las creencias en sus propios contextos.

La historia de la evangelización tampoco estuvo marcada por una postura uniforme entre los representantes de la Iglesia y los conquistadores. Algunos teólogos y frailes cuestionaron la violencia y los abusos cometidos contra los pueblos indígenas, al considerar que estas prácticas contradecían los principios del Evangelio.

En este contexto destaca el pensamiento de Francisco de Vitoria, teólogo dominico que cuestionó los fundamentos de la conquista y reflexionó sobre los límites morales del uso de la fuerza. Su postura permite analizar las tensiones que existieron entre la expansión imperial y los principios religiosos que algunos integrantes del clero defendieron.

La transmisión de la fe a través de generaciones

Otro de los aspectos abordados durante la conferencia en la UPAEP fue el papel de las mujeres en la continuidad de las prácticas religiosas. A través de la vida familiar y la transmisión de creencias entre generaciones, contribuyeron a mantener expresiones de fe incluso en contextos donde la participación pública de la Iglesia enfrentaba restricciones.

Estos procesos ayudan a comprender cómo la religión trascendió las instituciones y se integró en distintas expresiones de la cultura mexicana. La permanencia de determinadas prácticas religiosas refleja una historia compleja, en la que confluyen la herencia colonial, las experiencias comunitarias y las formas de apropiación cultural.

En la actualidad, la tradición religiosa también enfrenta desafíos relacionados con el secularismo y la globalización, fenómenos que transforman las maneras en que las personas construyen sus identidades y se relacionan con las creencias.

Con esta conferencia magistral, la UPAEP abrió un espacio de reflexión sobre la historia de la evangelización en Hispanoamérica, sus contradicciones y los procesos culturales que han influido en la identidad religiosa de México. El análisis invita a reconocer tanto la violencia que acompañó la expansión colonial como las experiencias de resistencia, reinterpretación y transmisión que marcaron su desarrollo.