Manuel Ruiz Borrego destacó terapias dirigidas y estudios genómicos para personalizar las decisiones médicas.
El foro cerró con más de 250 investigaciones seleccionadas y tres becas para estudios de posgrado.
El cáncer de mama no es una sentencia de muerte, afirmó Manuel Ruiz Borrego, oncólogo del Hospital Virgen del Rocío, en España, durante la clausura del 11º Foro Internacional de Investigación en Ciencias de la Salud, coorganizado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la UPAEP.
El especialista señaló que la supervivencia global a cinco años en los estadios 1 al 3 ronda el 85%, al tiempo que destacó los avances en diagnóstico y tratamiento que permiten ofrecer alternativas cada vez más personalizadas.
Una enfermedad con distintos perfiles biológicos
Durante la conferencia de cierre, Ruiz Borrego explicó que el cáncer de mama no constituye una sola enfermedad, sino que comprende distintos subtipos biológicos con características y comportamientos diferentes.
Entre los principales que describió se encuentran:
- Luminal A: es el más frecuente en España. Presenta receptores hormonales positivos, HER2 negativo y un índice Ki-67 bajo, características asociadas con un mejor pronóstico.
- Luminal B: de acuerdo con lo expuesto por el especialista, es el más frecuente en México. Presenta receptores hormonales positivos y un índice Ki-67 elevado, con un pronóstico menos favorable que el Luminal A.
- HER2 enriquecido o positivo: se caracteriza por la expresión de la proteína HER2 y puede tratarse con quimioterapia y anticuerpos dirigidos, entre ellos trastuzumab y pertuzumab.
- Triple negativo: no expresa receptores hormonales ni HER2, presenta un índice Ki-67 elevado y suele diagnosticarse con mayor frecuencia en mujeres jóvenes.
Ruiz Borrego cuestionó el uso generalizado de quimioterapia citotóxica en tumores luminales y planteó la utilidad de recurrir a plataformas genómicas, como Oncotype o MammaPrint, para identificar a pacientes que podrían evitar este tratamiento.
Tratamientos cada vez más personalizados
El oncólogo destacó además el papel de los tratamientos neoadyuvantes, administrados antes de la cirugía, debido a que pueden contribuir a reducir el tamaño de los tumores y favorecer procedimientos quirúrgicos conservadores.
Entre los avances que mencionó se encuentran las terapias dirigidas, como los inhibidores de ciclinas palbociclib, ribociclib y abemaciclib, así como los degradadores selectivos del receptor de estrógeno (SERD), entre ellos el giredestrant.
Durante la clausura, coordinada por autoridades como Jorge Ayón, se informó que el foro recibió entre 350 y 400 trabajos de investigación, de los cuales fueron seleccionados más de 250.
Como parte del cierre, representantes de la UPAEP realizaron una rifa de tres becas del 80% para estudios de posgrado en el área de la salud, destinadas a participantes de los seis mejores proyectos de investigación presentados.
Con esta actividad concluyó la 11° edición del Foro Internacional de Investigación en Ciencias de la Salud, que reunió propuestas de investigación y especialistas alrededor de los desafíos actuales del ámbito sanitario.
















