¿Y ahora qué hacemos? UPAEP propone claves para resolver conflictos
04/11/2026
Autor: Luis Daniel Alcocer Aguilar
Foto: Mauricio Saldaña Velázquez

La herramienta PAUSA propone cinco acciones para mejorar la convivencia y fortalecer el trabajo colaborativo.

Un ejercicio sobre liderazgo estudiantil permitió identificar fallas de comunicación y plantear soluciones compartidas.

La UPAEP realizó la conferencia ¿Y ahora qué hacemos? Claves para resolver conflictos, como un espacio de formación para estudiantes involucrados en grupos y asociaciones universitarias. El encuentro fue impartido por Nelson Manzanero, con trayectoria de liderazgo en la Universidad de Monterrey (UDEM) y experiencia como director de residencias universitarias, quien invitó a los asistentes a reflexionar sobre cómo enfrentar los desacuerdos en el trabajo colaborativo.

El conflicto también forma parte del liderazgo

Durante la charla, se destacó que los conflictos son parte de las relaciones interpersonales y no necesariamente convierten a quienes participan en ellos en malos compañeros. La diferencia está en la manera de responder ante una situación incómoda: reconocer lo que molesta, comprender las necesidades de los involucrados y buscar soluciones que favorezcan el bien común.

PAUSA: cinco pasos para resolver desacuerdos

Como herramienta práctica, el ponente presentó el método PAUSA, cuyas siglas significan: Para, Atiende, Ubica la necesidad, Sé claro y Acuerda. La propuesta consiste en detenerse antes de reaccionar, reconocer las propias emociones y escuchar a la otra persona, identificar qué necesita cada parte, comunicarlo con claridad y establecer acuerdos.

Del problema a una solución compartida

Para llevar la reflexión a la práctica, los asistentes analizaron el caso de un grupo de líderes estudiantiles que organiza un evento importante, pero enfrenta una participación desigual, decisiones impuestas por algunos integrantes y compañeros que sienten que sus opiniones no son escuchadas. El ejercicio invitó a identificar problemas como la falta de comunicación y organización, y a plantear alternativas para mejorar la colaboración.

La conferencia dejó un mensaje relevante para la vida universitaria: los desacuerdos no siempre pueden evitarse, pero sí pueden abordarse de manera constructiva. Aprender a escuchar, expresar necesidades y construir acuerdos permite fortalecer el liderazgo estudiantil y transformar los conflictos en oportunidades para trabajar mejor en comunidad.