El académico destaca el pensamiento de John Henry Newman para orientar la formación ética y la búsqueda de la verdad.
La cooperación académica busca ampliar los recursos teológicos y sumar instituciones al trabajo conjunto.
La relación entre fe, ciencia y compromiso social plantea retos para las universidades católicas. En esta entrevista, Daniel dos Santos Ferreira, sacerdote, filósofo y profesor investigador visitante del Instituto Teológico Beato Andrés de la Universidad Pontificia Urbaniana de Roma, comparte los aprendizajes de su estancia en la UPAEP, donde participó en actividades de formación, investigación y diálogo interdisciplinario, además de reflexionar sobre la prevención de abusos en la Iglesia católica.
Entrevista con Daniel dos Santos Ferreira
¿Qué motivó su presencia en la UPAEP durante este periodo y cuáles han sido los objetivos centrales de su estancia académica e investigativa?
El trabajo con la UPAEP surgió a partir de contactos personales con docentes de la institución, quienes me compartieron la riqueza del programa SPES. Me sorprendió muy positivamente que una universidad católica de fundación y dirección laical estuviera tan comprometida con la consolidación de su identidad católica. Creo que mi valoración y entusiasmo contribuyeron a que me invitaran y a que yo aceptara con tanto gusto.
¿Los objetivos? Poco a poco se fueron perfilando en varios frentes. El más inmediato fue contribuir a esa consolidación católica mediante conferencias para estudiantes de distintas carreras sobre la primera encíclica del papa León XIV, Magnifica humanitas. Después surgió la interesante perspectiva de trabajar también con los docentes del área de Humanidades y, finalmente, la importante labor de dialogar con los investigadores de SPES sobre la relación entre el pensamiento cristiano y los avances en sus respectivas ciencias.
El trabajo sobre la asimetría de poder y los abusos sexuales a personas adultas en la Iglesia católica surgió a partir de otros contactos con IMDOSOC y de la inquietud de algunos docentes de la UPAEP por comprometerse socialmente con esta realidad.
2. Desde la perspectiva de la Universidad Pontificia Urbaniana, ¿cómo se concibe este intercambio con la UPAEP dentro de la misión universitaria?
La Universidad Pontificia Urbaniana es la universidad madre que avala el Instituto Teológico Verbum Dei, al que pertenezco como profesor estable. Como instituto afiliado, se nos anima no solo a impartir la carrera de Teología —con la Filosofía que esto supone—, sino también a investigar e intercambiar ideas y proyectos con otras universidades y centros de estudios superiores. La oportunidad de trabajar con la UPAEP se sitúa plenamente dentro de esta visión.
3. Ha abordado temas de alta relevancia social y teológica, como la asimetría de poder y la prevención de abusos. ¿Por qué es fundamental que la universidad sea un espacio abierto para debatir estas dinámicas sin tabúes?
Según me explicaron durante mi visita, la UPAEP nació con el compromiso de mejorar la sociedad en la que vivimos mediante la aplicación de la doctrina social de la Iglesia. El problema de los abusos sexuales a personas adultas, derivados de una mala gestión de la asimetría de poder, afecta a la sociedad en general y a la Iglesia en particular. La pregunta es otra: ¿cómo podría la universidad ignorarlo y no tratarlo abiertamente?
4. En el conversatorio sobre John Henry Newman abordó la relación entre fe, conciencia y vida universitaria. ¿Qué vigencia tiene el pensamiento de Newman para afrontar los retos éticos y académicos de las universidades actuales?
San John Henry Newman tuvo una visión muy clara de cómo debe formarse la conciencia de cada individuo mediante la búsqueda sincera de la verdad, así como de la especial responsabilidad de la Iglesia católica de presentar la Verdad de Cristo a cada conciencia, particularmente a través de la enseñanza universitaria.
Esa claridad de Newman es necesaria hoy. Su hoja de ruta, expuesta en las conferencias The Idea of a University, nos ayudará mucho a comprender cómo debemos ser universidades católicas en la actualidad. Aplaudo el interés y la estima de la UPAEP por la vida y obra de este gran santo educador.
5. Durante su estancia ha liderado sesiones formativas con equipos de proyectos estratégicos en la UPAEP. ¿De qué manera la interdisciplinariedad transforma la investigación académica tradicional?
La interdisciplinariedad nos recuerda ese sexto principio de la doctrina social de la Iglesia, retomado por el papa León XIV en su encíclica: el desarrollo humano integral.
El libro del Génesis nos recuerda que, de todas las criaturas puestas por Dios en su creación, solo el ser humano está hecho a su imagen y semejanza. Todo el desarrollo científico debe ayudar al ser humano a redescubrir y vivir plenamente esa condición de imagen y semejanza de Dios. Desde ahí, comprenderá mejor también el conjunto del universo.
6. En su experiencia compartida con profesores e investigadores locales, ¿cuáles han sido los principales hallazgos o aprendizajes mutuos que enriquecen a ambas instituciones?
Quedó claro que cualquier investigación científica que pretenda tener una orientación católica necesita una sólida base filosófica en metafísica, antropología, epistemología y ética. Contar con alguien dedicado a proponer estas bases y plantearlas para cada ciencia ha sido de gran valor para los investigadores.
Por mi parte, me he encontrado con desafíos concretos de la sociología, la biología molecular y la economía que me han retado a pensar cristianamente en esos ámbitos específicos.
7. Más allá de su visita puntual, ¿qué bases o redes de cooperación a largo plazo quedan establecidas entre la UPAEP y su institución educativa?
Con Adriana Ochoa y Andrés Barba, Vicerrector de Vinculación e Internacionalización, hemos acordado que los recursos teológicos del ITVD San Pablo Apóstol podrían ser muy útiles para contribuir al desarrollo de la Cátedra de Teología de la UPAEP, que se busca promover cada vez más para ser fieles a las directrices sobre universidades católicas establecidas por la Santa Sede.
Además, queda el compromiso de seguir sumando instituciones —además de la UPAEP, IMDOSOC e ITVD San Pablo Apóstol— a la reflexión sobre la asimetría de poder y los abusos en la Iglesia católica, con el propósito de trabajar en red.
8. ¿Qué mensaje o reflexión le gustaría dejar a la comunidad universitaria —estudiantes, docentes e investigadores— sobre la responsabilidad ética y social del conocimiento?
Para citar a un gran filósofo y teólogo, Bernard Lonergan, diría que ser conscientes de nuestra capacidad de conocer y aprender debe llevarnos a asumir un gran compromiso con la sociedad en la que vivimos. En palabras suyas: “Sé atento, sé inteligente, sé racional, sé responsable… Ama” (B. Lonergan).
Muchas gracias.
Daniel dos Santos Ferreira
















