Los sistemas ATS clasifican candidaturas mediante palabras clave y criterios de compatibilidad con cada vacante.
Especialistas recomendaron formatos sencillos, logros medibles y currículums adaptados a cada oportunidad laboral.
Durante la inauguración de la Semana de Empleabilidad sin Fronteras UPAEP, especialistas en reclutamiento de Volkswagen México compartieron recomendaciones para que estudiantes de últimos semestres y recién egresados optimicen su currículum vitae (CV) ante el uso de herramientas automatizadas en los procesos de selección.
Durante la ponencia, encabezada por Ricardo Escárcega, especialista de reclutamiento de la armadora alemana, se explicó cómo funcionan los sistemas ATS (Applicant Tracking Systems), programas que permiten a las empresas gestionar grandes volúmenes de solicitudes y clasificar perfiles de acuerdo con palabras clave, estructura y compatibilidad con los requisitos de una vacante.
En la sesión también se señaló que cerca del 75% de los currículums son descartados por algoritmos y/o sistemas automatizados antes de llegar a un reclutador humano. Esta cifra se presentó como parte de la explicación sobre los desafíos que enfrentan los candidatos al postularse mediante plataformas digitales.
Errores que pueden dificultar la lectura del currículum
Escárcega explicó que ciertos elementos de diseño pueden impedir que los sistemas ATS extraigan correctamente la información de un documento. Entre los principales errores que conviene evitar se encuentran:
- Tablas y columnas múltiples: pueden alterar el orden en que el software interpreta la información. Se recomienda utilizar un diseño lineal y sencillo.
- Gráficos y barras de nivel: representar habilidades o dominio de programas mediante barras o porcentajes puede dificultar su interpretación. Es preferible utilizar descripciones como básico, intermedio y avanzado, o referencias reconocidas como B2 y C1 para idiomas.
- Tipografías poco convencionales: las fuentes utilizadas en plataformas de diseño pueden afectar la lectura. Es mejor optar por opciones tradicionales, como Arial o Times New Roman.
- Nombres de archivo genéricos: guardar el documento como “CV actual” o “final” resta claridad. Lo recomendable es incluir el nombre del candidato y, cuando sea pertinente, la vacante a la que se postula.
Cómo estructurar un CV para cada oportunidad
Para facilitar la lectura del currículum y destacar las competencias relevantes, el especialista compartió recomendaciones dirigidas especialmente a quienes comienzan su trayectoria profesional:
- Extensión: procurar que el CV tenga una página cuando se trata de estudiantes o recién egresados.
- Datos de contacto y perfil: incluir información de contacto actualizada, un enlace a LinkedIn y una descripción profesional breve, centrada en las habilidades y los objetivos del candidato. Conviene evitar adjetivos genéricos como “proactivo” o “motivado” si no están respaldados por ejemplos concretos.
- Experiencia y proyectos: organizar la información en orden cronológico inverso. Si todavía no se cuenta con experiencia laboral, es posible destacar proyectos universitarios, especificando el papel desempeñado, las herramientas utilizadas y los resultados obtenidos.
- Metodología STAR: describir logros mediante la situación, tarea, acción y resultado, de modo que las habilidades se reflejen en ejemplos concretos.
- Personalización: adaptar el contenido a los requisitos de cada vacante, destacando las competencias solicitadas sin inventar experiencia ni conocimientos.
La sesión concluyó con un llamado a preparar el currículum de manera estratégica y a presentar las capacidades profesionales con claridad. Estas recomendaciones buscan ayudar a los estudiantes a enfrentar los procesos de selección digital y facilitar que tanto los sistemas automatizados como los equipos de reclutamiento identifiquen la experiencia y las habilidades pertinentes para cada puesto.

















