Solo 5% de mexicanos participa en organizaciones civiles, advierten en la Cátedra Anacleto.
Especialistas llaman a fortalecer el estado de derecho y la organización ciudadana frente a crisis.
Durante la octava sesión de la Cátedra Anacleto González Flores, realizada en la UPAEP, expertos en ciencias políticas y doctrina social de la iglesia, advirtieron sobre la urgente necesidad de superar el conformismo y la indiferencia cívica en México. El encuentro reunió a autoridades académicas y estudiantes para debatir el impacto de las inercias culturales que vulneran el estado de derecho.
Karen Castillo Mayagoitia, Directora General del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (INDOSOC), alertó que el país atraviesa por una "emergencia social" marcada por la violencia, la impunidad y la falta de compromiso comunitario. Destacó que, según estudios del propio instituto, tan solo el 5% de la población mexicana participa activamente en asociaciones civiles o voluntariado fuera de situaciones de desastre natural.
Castillo afirmó que las estructuras injustas se sostienen mediante hábitos cotidianos que normalizan la desigualdad y el desinterés. Ante este panorama, propuso ejercer un "profetismo laico" capaz de incomodar los consensos culturales, señalar las violaciones a los derechos humanos y ponerse del lado de las víctimas. "No solo hay que hablar de un mundo justo, hay que luchar por tenerlo", enfatizó la especialista.
Inercias culturales y el "ciudadano mendigo"
Por su parte, Juan Carlos Espina Von Roehrich, Director de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la UPAEP, analizó el pensamiento del beato Anacleto González Flores frente a los retos sociales contemporáneos. Espina identificó cuatro inercias culturales nocivas que dañan a la sociedad: la idolatría del Estado o positivismo jurídico, el conformismo cívico, la atomización social y la demagogia caudillista.
El académico cuestionó la postura pasiva de quienes asumen sus derechos como una "graciosa concesión del Estado" y no como garantías inalienables, reduciendo la ciudadanía a una condición de "ciudadano mendigo". "Una sociedad fragmentada en individuos aislados es campo fértil para el poder centralizador", advirtió al citar los textos históricos del mártir mexicano.
Frente al avance del individualismo y la manipulación política, el representante de la UPAEP planteó la necesidad de promover una auténtica "vertebración social" mediante la articulación de colegios, sindicatos y comunidades. Asimismo, abogó por edificar una "aristocracia del talento" basada en la formación ética e intelectual orientada al servicio público y al bien común.
Retos para la construcción democrática
La jornada concluyó con un llamado a estudiantes e investigadores a asumir un rol activo en el debate público y en la resistencia pacífica frente a las injusticias. Las autoridades de la UPAEP anticiparon que la Universidad mantendrá abiertos estos espacios de diálogo para promover propuestas viables que fortalezcan las instituciones del país.
















