IA en empresas: de la estrategia a los resultados
21/10/2026
Autor: Mariana Becerra
Foto: Mariana Becerra

Vijayan Sugumaran explicó cómo evaluar beneficios, optimizar recursos y medir el impacto de estas tecnologías.

La supervisión humana y la protección de información son esenciales para prevenir riesgos y errores.

La inteligencia artificial (IA) ofrece nuevas posibilidades para transformar las operaciones empresariales, pero aprovecharlas requiere objetivos claros, personal capacitado y mecanismos de supervisión. Así lo expuso Vijayan Sugumaran, profesor distinguido de Oakland University, durante la conferencia magistral “Enterprise AI Adoption: Strategy, ROI, and Governance”, realizada en la UPAEP.

Como parte de las actividades académicas de la Universidad, el especialista compartió con estudiantes y docentes su experiencia en aprendizaje automático, analítica de datos y sistemas inteligentes, además de analizar los desafíos que enfrentan las organizaciones al incorporar estas tecnologías.

Adoptar tecnología con objetivos claros

Sugumaran explicó que utilizar aplicaciones de IA para tareas individuales es distinto a integrarlas en los procesos de una empresa. Aunque pueden facilitar la generación de contenido, el desarrollo de código y el análisis de información, su implementación a gran escala exige identificar necesidades y revisar los métodos de trabajo.

Por ello, recomendó establecer objetivos concretos, seleccionar casos de uso específicos y desarrollar proyectos piloto antes de extender su aplicación a otras áreas. También destacó la importancia de capacitar a los colaboradores y acompañarlos durante la transición para facilitar el aprovechamiento de las herramientas.

Medir resultados y mejorar los procesos

Uno de los principales retos consiste en demostrar que la inversión genera beneficios tangibles. El académico señaló que es necesario evaluar si estas soluciones contribuyen a elevar la productividad, reducir tiempos, optimizar costos o incrementar las ventas.

Para ello, recomendó establecer indicadores desde el inicio, comparar los resultados antes y después de la implementación y determinar si los beneficios justifican los recursos invertidos.

Asimismo, subrayó que la tecnología debe acompañarse de cambios en los procesos empresariales. Incorporar nuevas herramientas sin revisar los flujos de trabajo puede limitar sus resultados; por eso, deben responder a necesidades concretas y formar parte de una estrategia organizacional.

Gobernanza y datos confiables para reducir riesgos

La gobernanza fue otro de los temas centrales. Sugumaran explicó que las empresas necesitan políticas para regular el uso de estas soluciones y atender riesgos como la exposición de información confidencial, los sesgos, los errores en las respuestas y la falta de claridad en determinadas decisiones automatizadas.

Entre las medidas necesarias mencionó definir qué aplicaciones pueden utilizar los colaboradores, qué información pueden compartir y qué mecanismos de supervisión deben establecerse. También advirtió que la responsabilidad empresarial se mantiene cuando las decisiones se apoyan en sistemas automatizados o cuando la tecnología procede de proveedores externos.

La calidad de los datos resulta igualmente determinante. Para obtener resultados útiles, las organizaciones requieren información confiable, organizada y adecuada para cada aplicación. La limpieza, gestión e integración de datos estructurados y no estructurados constituyen bases para desarrollar proyectos exitosos.

La supervisión humana sigue siendo indispensable

Durante la sesión, Sugumaran abordó aplicaciones en atención al cliente, marketing, análisis predictivo, robótica y ciberseguridad. Sin embargo, advirtió que estas tecnologías pueden producir respuestas incorrectas, reproducir sesgos o ser vulnerables a instrucciones maliciosas, por lo que requieren pruebas y evaluación continua.

Ante las inquietudes de los asistentes sobre su confiabilidad, recomendó verificar los resultados en lugar de aceptarlos automáticamente, especialmente cuando intervienen en decisiones que pueden afectar a las personas, como la selección de personal, la evaluación crediticia o la atención a usuarios.

El académico también destacó la importancia de transparentar el uso de estas herramientas, sobre todo cuando se emplean para generar contenidos o apoyar decisiones relevantes.

Con esta conferencia, la UPAEP acercó a su comunidad universitaria a los retos estratégicos y éticos de la transformación digital. El encuentro permitió reflexionar sobre cómo combinar objetivos medibles, datos confiables y responsabilidad humana para convertir las capacidades tecnológicas en resultados útiles para las organizaciones.