Sus investigaciones abordaron el amor y la esperanza desde el pensamiento personalista.
Las académicas compartieron perspectivas sobre la dignidad y los desafíos humanos actuales.
Ruth Ramos Barragán, Jefa de Proyectos de Identidad, y Selene Georgina López Reyes, Investigadora de Formación Humanista UPAEP, participaron activamente en el II Congreso Mundial de Personalismo en la Universidad Pontificia Comillas, en Madrid, España.
Organizado por la Asociación Española de Personalismo (AEP) y la Asociación Iberoamericana de Personalismo (AIP), el encuentro reunió a filósofos, educadores y especialistas de 30 países y más de 40 universidades para dialogar sobre los fundamentos de la antropología personalista, la dignidad de la persona humana y las respuestas éticas frente a los desafíos culturales, educativos y sociales contemporáneos.
Investigación sobre el amor y la persona
Como parte del programa académico, Selene Georgina López Reyes presentó la ponencia “La experiencia integral del amor y sus dimensiones”, en la que propone comprender el amor como una relación interpersonal de donación recíproca, libre y consciente.
Su planteamiento integra las dimensiones somática, psíquica y espiritual de la persona, así como la autoposesión, el autodominio y la autodeterminación. Desde esta perspectiva, el amor trasciende la dimensión emocional y compromete a la persona en su totalidad, orientándola hacia la afirmación de la dignidad del otro, el bien común y la communio personarum.
La propuesta también identifica indicadores que pueden contribuir al desarrollo de un instrumento para medir esta experiencia y explorar posteriormente sus posibles aplicaciones.
La esperanza como respuesta ante la deshumanización
Por su parte, Ruth Ramos Barragán presentó la comunicación “Rasgos coincidentes en Esbozo de una fenomenología y una metafísica de la esperanza de Gabriel Marcel y El espíritu de la esperanza de Byung-Chul Han”.
En su análisis abordó los puntos de encuentro entre ambos filósofos y cómo sus planteamientos pueden ofrecer respuestas ante las dinámicas de desesperanza que enfrenta la persona contemporánea.
La investigación propone comprender la esperanza desde una perspectiva trascendente y como un ejercicio de libertad que, lejos de la pasividad, implica un proceso creador, de encuentro con los otros y de comunión en el amor. Asimismo, plantea que la esperanza puede contribuir a resistir los procesos de deshumanización presentes en el sistema actual.
La participación de ambas investigadoras permitió llevar al ámbito internacional el pensamiento humanista y personalista de la UPAEP, aportando nuevas perspectivas para reflexionar sobre la persona y los desafíos del siglo XXI.
















