La revisión internacional considera indicadores como retención, graduación y empleabilidad para valorar la trayectoria universitaria.
El modelo permite identificar evidencias cualitativas y cuantitativas sobre el impacto de la formación profesional.
La acreditación internacional WSCUC (WASC Senior College and University Commission), una de las agencias acreditadoras institucionales de educación superior más prestigiosas de Estados Unidos y del mundo, ratifica el compromiso de la UPAEP con una cultura de evaluación de los resultados de aprendizaje o Learning Outcomes.
Este modelo asegura que la enseñanza sea consecuente con las competencias prometidas en los perfiles de egreso de cada programa.
A diferencia de las evaluaciones tradicionales, esta cultura de evaluación exige documentar de forma rigurosa cómo el estudiante adquiere conocimientos y habilidades. El objetivo es garantizar que el proceso de enseñanza-aprendizaje cumpla con estándares internacionales de calidad.
El corazón de la acreditación
El estándar relacionado con los objetivos educativos y el éxito estudiantil es considerado el núcleo del proceso de acreditación. Los evaluadores internacionales revisaron que los criterios y procesos asociados al modelo educativo de la universidad estén respaldados por un andamiaje académico sólido y currículos rigurosos.
Este enfoque permite a la universidad demostrar, con datos cualitativos y cuantitativos, el impacto real de su modelo educativo. La alineación entre la misión institucional y la práctica docente fue uno de los puntos clave validados por la comisión.
Soporte al trayecto del estudiante
La acreditación también evalúa que la Institución ofrezca un soporte integral al estudiante desde su ingreso hasta su inserción en el campo laboral. Esto incluye el seguimiento a las tasas de retención, graduación y empleabilidad bajo criterios de mejora continua.
La implementación de este sistema de calidad permite que los empleadores y otras universidades reconozcan la solidez de los graduados de la Institución. La medición constante de estos indicadores es una exigencia permanente para mantener el estatus internacional.
Con esta metodología, la Universidad asegura que su propuesta educativa sea efectiva y responda a las necesidades actuales de la sociedad.
















