La compañía presentó una pieza inspirada en una criatura de la mitología nórdica durante dos funciones.
Velos y movimientos recrearon el mar y el enfrentamiento entre la bestia y los marinos.
La compañía de Danza Árabe UPAEP, perteneciente al Centro de Expresión de las Artes (CREA), presentó la pieza El Kraken en el Centro de Danza Cero. La propuesta surgió a partir de una invitación de este recinto para participar en un Bestiario escénico, una iniciativa que reunió a grupos independientes para representar criaturas y seres mitológicos mediante el movimiento.
La compañía eligió al Kraken, una criatura marina de la mitología nórdica asociada con relatos sobre barcos hundidos y remolinos capaces de surgir en el océano. A partir de esta leyenda, las bailarinas desarrollaron una historia que mostró distintos momentos de la criatura y su enfrentamiento con los marinos.
Del mar al movimiento
Para trasladar la leyenda al escenario, la compañía construyó escenas que representaban el océano, el barco, los marinos y el surgimiento del Kraken. Los velos ayudaron a recrear el movimiento del agua, mientras que la interpretación corporal dio forma a la aparición de la criatura desde las profundidades y al enfrentamiento con quienes navegaban en el mar.
Azul Mabel Álvarez Soriano y Elin Andreu Preciado interpretaron al Kraken en distintos momentos de la pieza. Para ambas, asumir este personaje representó una oportunidad para explorar sus diferentes facetas: desde su fuerza y presencia imponente hasta su vulnerabilidad cuando los marinos la atacan.
La combinación de recursos escénicos y expresión corporal permitió desarrollar la narración sin depender únicamente de las palabras. Cada movimiento contribuyó a construir la atmósfera de misterio y a guiar al público por los distintos momentos de la historia.
El trabajo detrás de cada presentación
Aunque una función dura apenas unos minutos, la preparación comienza mucho antes de subir al escenario. Las integrantes de la compañía destacaron que el montaje requiere repetir secuencias, ensayar y coordinar cada elemento para integrar el movimiento, la interpretación y los recursos escénicos.
Este proceso también exige aprender a manejar los nervios que acompañan a una presentación, incluso después de años de experiencia. La práctica y la preparación ayudan a las bailarinas a responder ante las circunstancias que surgen durante la función y a mantener la continuidad de la pieza.
Una historia que conecta con el público
Desde el diseño del montaje, las bailarinas buscaron que los espectadores identificaran los elementos de la historia: la aparición del Kraken, la representación del mar y el desarrollo del enfrentamiento. Para ellas, lograr esa conexión forma parte esencial de compartir una propuesta artística.
Durante las dos funciones, las integrantes observaron expresiones de misterio e intriga entre los asistentes. Los aplausos de la segunda presentación tuvieron un significado especial para la compañía, pues representaron una respuesta al trabajo realizado durante los ensayos.
Más allá de llevar una leyenda al escenario, la experiencia permitió a las bailarinas reflexionar sobre la importancia de acercar el arte a la vida cotidiana. La compañía considera que asistir a propuestas culturales también ofrece oportunidades para descubrir nuevas formas de expresión y conectar con distintas historias.
Con El Kraken, Danza Árabe UPAEP convirtió una criatura mitológica en una narración escénica construida a través del movimiento, los velos y la interpretación. La presentación mostró el trabajo que existe detrás de cada montaje y la posibilidad de generar un vínculo entre quienes dan vida a una historia y quienes la observan.
















