La obra reúne 11 ensayos que vinculan filosofía, estética, literatura, pintura y música.
Académicos de Puebla analizaron memoria, símbolos culturales y creatividad desde distintas expresiones artísticas.
El Museo UPAEP fue escenario de la presentación de Arte y Profecía, una obra que reunió a académicos de distintas universidades de Puebla para reflexionar sobre una pregunta provocadora: ¿puede el arte decirnos algo que todavía no vemos? El encuentro fue moderado por Roberto Casales García, profesor investigador de Formación Humanista de la UPAEP y Director del Grupo de Investigación RAiSE, y contó con la participación de Ricardo Enríquez Ramírez, Ricardo Sánchez Baudoin, Manuel Alejandro Gutiérrez González y Adriana Alonso, representantes de la UPAEP, la Universidad Anáhuac Puebla y la BUAP.
Publicado por Herder Editorial, el libro reúne 11 ensayos que entrelazan filosofía, estética, literatura, pintura y música. La propuesta parte de una premisa: el arte no solo representa aquello que existe, sino que puede cuestionarlo y abrir nuevas formas de interpretar el mundo.
Cuando el arte revela lo que aún no vemos
Para Ricardo Enríquez, hablar de arte profético no significa predecir el futuro. El artista puede reconocer aquello que otros todavía no perciben; primero denuncia lo que ocurre y después anuncia nuevas posibilidades. Durante la conversación surgieron referencias a Kandinsky y al Papa Francisco, quienes han reconocido una dimensión profética en el trabajo de artistas y poetas.
Las imágenes pueden convertirse, además, en vehículos de memoria. Adriana Alonso abordó representaciones vinculadas con la Virgen de Guadalupe, el Apocalipsis y símbolos de las culturas indígenas y cristianas. La discusión permitió observar cómo una misma imagen puede adquirir distintos significados con el paso del tiempo y formar parte de la identidad cultural de un país.
Por su parte, Ricardo Sánchez Baudoin llevó la conversación al Renacimiento italiano y a la figura del artista como profeta. Destacó el papel de la palabra, la mano y la creatividad humana. Como ejemplo, habló de la perspectiva pictórica y de su capacidad para transformar una superficie plana en una ventana que permite experimentar una realidad más amplia.
Revelar, cuestionar y provocar nuevas preguntas
La música tuvo un espacio particular dentro de la conversación. A partir de la figura de Apolo, asociado en la mitología griega con la música, el orden y la profecía, se planteó que profetizar no consiste únicamente en anticipar acontecimientos, sino en revelar aquello que permanece oculto.
Más que cerrar una discusión, Arte y Profecía propone mantener abiertas las preguntas. Para la comunidad universitaria, la presentación mostró que el arte puede ir más allá de la contemplación: incomoda, revela y cuestiona, al tiempo que invita a mirar de otra manera el mundo que habitamos.
















