María la Judía: La primera alquimista de la historia occidental
06/11/2026
Autor: Sofía Núñez Vega

¿Alguna vez se han preguntado quién inventó el baño María? Esta técnica, ampliamente utilizada hoy en día en contextos médicos, clínicos, químicos e incluso gastronómicos, comenzó como un método diseñado exclusivamente para experimentos y aplicaciones medicinales. Sin embargo, con el paso del tiempo, su uso se fue expandiendo hasta llegar a las cocinas de nuestros hogares. En este artículo hablaremos de María la Judía, una mujer cuyos aportes a la alquimia transformaron la ciencia, siendo esta famosa técnica solo uno de sus logros más destacados. A continuación, exploraremos tres de sus contribuciones más importantes y conoceremos su historia para otorgarle el reconocimiento que merece y dar a conocer su nombre al mundo.

María la Judía (también conocida como Maria Hebraea o María la Profetisa) es considerada la primera alquimista práctica de la historia occidental. Aunque no se conserva ningún escrito directo de su autoría, su existencia y sus contribuciones están documentadas en los textos de Zósimo de Panópolis, alquimista del siglo IV d.C., quien citaba escritos atribuidos a ella y la mencionaba entre los sabios antiguos.

Vivió probablemente entre los siglos I y III d.C., en Alejandría (Egipto romano), el gran centro del saber donde convergían la filosofía griega, la tecnología egipcia y el misticismo oriental.

El mayor aporte de María a la ciencia fue la invención de aparatos de laboratorio y técnicas de calentamiento indirecto que sentaron las bases de la química y la farmacología moderna:

  • Baño María (balneum Mariae): se le atribuye el desarrollo de un método de calentamiento indirecto que consiste en colocar un recipiente con una sustancia dentro de otro que contiene agua. Esto permite un calentamiento suave y relativamente uniforme, ideal para calentar sustancias sin exponerlas directamente al fuego. Su uso se extendió a distintos ámbitos, entre ellos la preparación de alimentos, los procedimientos de laboratorio y algunas aplicaciones medicinales.
  • El tribikos (alambique de tres brazos): aparato de destilación descrito en la tradición alquímica y asociado con María. Consistía en un recipiente conectado a tres tubos, mediante los cuales se podían recoger los destilados. Este tipo de dispositivo formó parte del desarrollo de las técnicas de separación de sustancias.
  • El kerotakis: aparato hermético relacionado con los procesos de calentamiento, sublimación y transformación de materiales. Se utilizaba para calentar sustancias en presencia de vapores, incluidos los de algunos metales, y se vinculaba con prácticas destinadas a modificar las propiedades o la apariencia de estos.

Aunque trabajaba bajo el marco filosófico de la alquimia de su época (la búsqueda de la transmutación y la comprensión de la materia), María fue una teórica pragmática:

Destacó por la precisión en los procesos de calentamiento, filtración y condensación.

Sus métodos de extracción de vegetales y minerales sentaron los precedentes para la formulación de remedios farmacéuticos en la medicina árabe y europea posterior.

Formuló axiomas célebres de la tradición hermética, como el llamado Axioma de María: "Uno se convierte en dos, dos en tres, y del tercero viene uno como el cuarto".

Dato interesante: poco se sabe de su vida privada. El sobrenombre "la Judía" proviene de la tradición académica griega y copta para identificar su origen étnico o religioso. En leyendas medievales posteriores se la intentó identificar erróneamente con Miriam, la hermana de Moisés; sin embargo, historiadores modernos descartan este mito y confirman que fue una erudita helenística real.

En conclusión, gracias a esta investigación logramos conocer a María la Judía, una mujer que aportó conocimientos importantes a la alquimia. Aunque en su época no fue reconocida como lo son hoy otras figuras científicas y no se conservan escritos directos suyos, su figura sobrevivió porque otros autores la mencionaron en sus textos. Aunque no haya dejado escritos firmados con su nombre, se le atribuyen técnicas y aparatos, como el baño María, cuyo uso continúa vigente en distintas ramas del conocimiento y en nuestra vida cotidiana.

Referencias bibliográficas

  • Alic, M. (2005). El legado de Hipatia: Historia de las mujeres en la ciencia desde la antigüedad hasta fines del siglo XIX. Siglo XXI Editores.
  • Holmyard, E. J. (1957). Alchemy. Penguin Books.
  • Patai, R. (1995). The Jewish alchemists: A history and source book. Princeton University Press.
  • Taylor, F. S. (1930). A survey of Greek alchemy. The Journal of Hellenic Studies, 50(1), 109–139. https://doi.org/10.2307/626167
  • Patai, R. (1982). Maria the Jewess—Founding mother of alchemy. Ambix, 29(3), 177–197. https://doi.org/10.1179/amb.1982.29.3.177