De MVZ a CEO: ¿A dónde se va el dinero? El poder de un presupuesto
06/10/2026
Autor: Jorge Luis Escobedo Straffon
Cargo: MVZ EMCPyG | Mtro. Biotec.

Colega, a lo largo de estas semanas hemos aprendido a cambiar la mentalidad de autoempleado, a definir el rumbo de nuestra clínica y a liderar a nuestro equipo, pero, para que todo esto funcione, necesitamos hablar de una herramienta que a la mayoría de los médicos veterinarios nos genera urticaria: los números. Sé perfectamente lo que se siente trabajar de sol a sol, atender urgencias, realizar cirugías, ver la sala de espera llena y, al llegar a fin de mes, revisar la cuenta bancaria para preguntarse con frustración: “¿en dónde quedó todo el dinero que entró?

La trampa de la “caja chica infinita”

En nuestra profesión es increíblemente común caer en un error financiero fatal: mezclar el dinero de la clínica con el bolsillo personal, abrir la caja registradora para pagar al proveedor de vacunas, la luz del local, la despensa de la casa o la cena del fin de semana, sin distinguir entre los recursos de la empresa y los gastos personales. Ese es el comportamiento de un autoempleado. Un CEO, por el contrario, entiende que el dinero no se administra “viendo si sobra al final”, sino planeando antes de gastarlo; a esa herramienta estratégica se le llama presupuesto.

En mi rol al frente de la Dirección General de Proyección Institucional en la UPAEP, coordinando ingresos de áreas tan diversas como el hospital veterinario, las clínicas de salud, los laboratorios, restaurantes y centros de vinculación, sería impensable operar únicamente revisando si “hay saldo en el banco”. Cada área cuenta con un presupuesto anual claro: sabemos cuánto cuesta operar y cuánto debemos generar para asegurar la sostenibilidad.

Los tres pasos para construir un presupuesto de CEO

No necesitas un software complejo ni ser un experto en contabilidad; necesitas comenzar a aplicar estas tres reglas desde esta misma semana:

1. Asígnate un sueldo fijo y respétalo

Tú eres el director médico de tu clínica, así que define un sueldo fijo quincenal acorde con la realidad de tu mercado y con los ingresos de tu negocio., cób­ralo puntualmente y evita retirar dinero adicional de la caja. El dinero que permanece en la empresa no es tuyo: pertenece a la clínica y debe estar disponible para pagar insumos, nóminas e impuestos, adquirir equipo o crear un fondo de emergencia.

2. Conoce el costo de “abrir la cortina”

¿Sabes exactamente cuánto te cuesta mantener tu clínica abierta al mes, aunque no entre un solo paciente? Suma la renta, los servicios (luz, agua, internet), las nóminas, incluido tu sueldo, y los seguros; esos son tus costos fijos. Si mantener abierta tu clínica cuesta $30,000 pesos al mes, tu presupuesto te permite saber que necesitas generar, en promedio, al menos $1,000 pesos diarios para cubrir ese costo y llegar al punto de equilibrio, es decir, al momento en que tus ingresos igualan tus gastos.

3. La utilidad se planea, no es un accidente

Si tu meta es comprar un equipo de ultrasonido o renovar la mesa quirúrgica el próximo año, no esperes a ver “si te alcanza”, incluye esa inversión en tu presupuesto desde hoy como un gasto proyectado; de esta manera podrás calcular cuántas consultas o procedimientos necesitas realizar para alcanzar ese objetivo.

“Un negocio sin presupuesto no es una empresa: es un juego de azar.”

Tu reto de esta semana

Como futuros CEOs de sus clínicas, esta semana les dejo una tarea administrativa indispensable: calculen su gasto fijo mensual, renta, luz, agua, internet, nómina, seguros, entre otros, y definan cuál será su sueldo fijo. Una regla financiera fundamental es procurar que el gasto total de nómina no exceda el 35% de los ingresos proyectados, siempre considerando las características y condiciones particulares de cada clínica. Aprender a respetar el dinero de tu clínica es el primer paso para alcanzar la solvencia financiera que te permita crecer, invertir y tomar decisiones con mayor tranquilidad.

Nos leemos la próxima semana.