Comentarios sobre el Nican Mopohua. (IX) Carta para Zaira
15/10/2026
Autor: Carlos Ramos Rosete
Cargo: Profesor de Formación Humanista

Estimada Zaira.

Bernardino de Sahagún fue un evangelizador que llegó a la Nueva España para predicar el Evangelio a los indígenas. Gracias a él existe un libro conocido como Historia general de las cosas de la Nueva España. En este libro, tal misionero escribe:

“… y es cosa que se debía remediar porque el propio nombre de la Madre de Dios, Santa María, no es Tonantzin sino Dios Inantzin [Madre de Dios]. Parece esta invención satánica para paliar la idolatría debajo equivocación de este nombre de Tonantzin.”

Del anterior párrafo citado hay que destacar los siguientes aspectos:

Bernardino de Sahagún, para referirse a la Virgen María de los evangelios como madre de Dios en versión náhuatl, utiliza la expresión: “Dios Inantzin”. La misma que utiliza el Nican Mopohua cuando este dice: “Nican mopohua, motecpana, in quenin, yancuican, huey tlamahuiçoltica, monexiti in cenquizca ichpochtli Sancta Maria Dios Inantzin”

La expresión “Dios Inantzin” puede traducirse de dos maneras. Recuerda, Zaira, que en una anterior carta hablamos de las terminaciones tzin y tzintli. Así, aquella expresión náhuatl puede traducirse como: “Madrecita de Dios” o “Apreciable madre de Dios”. También, Zaira, recuerda que en otra carta hablamos de la diferencia entre la palabra náhuatl “teotl” y la palabra castellana “Dios” con su respectivo sentido católico.

Uno de los dogmas católicos relativos a la Virgen María es, precisamente, el título: “Madre de Dios”. Zaira, en español decimos Madre de Dios; en griego se dice, Theotokos; en latín se dice Mater Dei y en náhuatl se expresa como: “Dios Inantzin”.

Si vamos al texto bíblico en griego de Lucas 1:43, cuando Isabel habla con María, Isabel le dice:

καὶ πόθεν μοι τοῦτο ἵνα ἔλθῃ ἡ μήτηρ τοῦ κυρίου μου πρὸς ἐμέ;

Traducción:

¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?

La expresión μήτηρ τοῦ κυρίου se traduce como “madre del Señor”. Ahora bien, muchos teólogos señalan que la palabra κυρίου (del Señor) hace alusión al mismo Dios, que, de acuerdo con la visión católica trinitaria, corresponde a Dios Hijo, que es tan Señor como Dios Padre y, desde luego, Dios Espíritu Santo.

Todo lo antes mencionado contribuye a entender la profundidad católica de la expresión náhuatl: Dios Inantzin. Además, permite marcar la gran diferencia con relación a la palabra náhuatl Tonantzin.

En la próxima carta hablaremos sobre el significado de Tonantzin y espero, Zaira, que se comprenda por qué tal expresión no puede ser atribuida de modo alguno a la Virgen de Guadalupe del Tepeyac, aunque muchos lo hagan.

Estimada Zaira: que tú y tus seres queridos se guarden en las manos de la Virgen de Guadalupe para que sean entregados a la vida eterna. En nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.