Espacio con(s)Ciencia: Los datos detrás de una revolución
27/10/2026
Autor: Damián Emilio Gibaja Romero
Cargo: Profesor del Departamento de Ciencias

De acuerdo con la ONU, el siguiente Día de la Estadística se celebrará el 20 de octubre de 2030. Sin embargo, en el Departamento de Ciencias de la UPAEP coincidimos en que debe ser una celebración anual, tal como ocurre con los días asociados a la Física, Química y Matemáticas que, internacionalmente, se celebran el 15 de noviembre, el 10 de diciembre y el 14 de marzo, respectivamente. Pero ¿por qué dedicar un día a una disciplina en específico? ¿Por qué hacer un acto festivo en torno a una ciencia? Más allá del festejo, una celebración nos ayuda a resaltar algún hecho, persona o actividad. En particular, al celebrar las ciencias, destacamos el impacto que tienen en nuestro día a día.

El Día de la Estadística se instauró el 20 de octubre de 2010 con la intención de reconocer el valor de generar, recolectar y analizar datos para la toma de decisiones. Particularmente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tomó como punto de partida los “... numerosos logros de las estadísticas oficiales”. En 2015 se celebró nuevamente el Día de la Estadística en torno a  “mejores datos, mejores vidas” y se acordó celebrarlo cada cinco años. Así, de manera muy acertada, en 2020 el día se enfocó en “conectar al mundo con datos en los que podemos confiar”. La celebración oficial más reciente de 2025 hizo hincapié en que la estadística debe “impulsar el cambio con datos estadísticos de calidad”.

Los temas asociados a cada festejo muestran la naturaleza aplicada de la estadística. Aunque se le suele considerar como una ciencia formal, por su estrecha relación con las Matemáticas, la Estadística posee características que le otorgan un carácter propio que le han permitido acercarse e impulsar el desarrollo de disciplinas fácticas y experimentales. Así, aunque posee una base teórica abstracta con la cual se sustenta la validez de sus métodos y procesos de razonamiento, podemos decir que la Estadística es la rama más aplicable de las matemáticas. Esto no es de extrañar; desde un principio se le entendía como la ciencia de aquello a lo que el Estado da seguimiento . La ONU, en el primer Día de la Estadística, hizo guiño a este hecho y nos recordó cómo los datos que recolectan las instituciones no solo deben organizarse, sino también analizarse e interpretarse para resolver los problemas que aquejan a una sociedad.

Desde la detección de una enfermedad hasta el monitoreo de sistemas generadores de energía, los métodos estadísticos han contribuido a tomar mejores decisiones. Así, en disciplinas tan diferentes como la salud y la ingeniería energética, podemos escuchar cómo las medidas de tendencia central, dispersión o posición ayudan a construir indicadores que se transforman en acciones concretas.

Finalmente, la digitalización de nuestras actividades ha masificado la generación de datos, los cuales no podrían transformarse en conocimiento sin las herramientas estadísticas. Así, aunque este año la ONU no celebra directamente a la Estadística, llevará a cabo en noviembre próximo el World Data Forum para discutir, entre otros temas, cómo los datos pueden incrementar el bienestar social.