Investigación analiza nuevas estrategias contra infecciones por catéter
09/10/2026
Autor: Illiam Denise Xiqui Aguilar
Foto: Fatima Guadalupoe Lopez Martinez Perez

La respuesta inflamatoria puede modificar el comportamiento de células encargadas de combatir microorganismos.

Recubrimientos especializados y dexametasona representan alternativas para reducir la adhesión de patógenos.

En el marco del 11º Foro de Investigación en Ciencias de la Salud, realizado en la UPAEP, se presentó la ponencia “Outsmarting CAUTI: Translating Pathogenesis into Efficient Intervention Strategies”, impartida por Ana Flores Mireles, profesora asociada del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Notre Dame, en Indiana, Estados Unidos, quien expuso investigaciones sobre los mecanismos moleculares e inmunológicos relacionados con las infecciones urinarias asociadas al uso de catéteres.

A través de modelos experimentales y aproximaciones biomédicas, la investigadora explicó que estos dispositivos médicos no actúan como materiales inertes, sino que pueden desencadenar respuestas inflamatorias y cambios estructurales que favorecen la acción de determinados patógenos.

Cuando la respuesta inmune favorece la infección

La inserción del catéter genera un traumatismo local que eleva los niveles de interleucina-6 (IL-6). Esta citocina llega al hígado y estimula la producción de fibrinógeno, proteína que puede depositarse sobre la vejiga y la superficie del dispositivo.

Durante la ponencia se explicó que el uso de fármacos antifibrinolíticos, como el ácido tranexámico (TXA), incrementa la presencia de fibrina y, con ello, puede favorecer la colonización y diseminación bacteriana.

Aunque el organismo recluta neutrófilos y macrófagos para combatir la infección, la presencia de fibrina puede modificar el comportamiento de estas células. Los macrófagos M1 (iNOS) presentan un perfil orientado a la eliminación directa de microorganismos, mientras que los M2 (ARG1) participan principalmente en la reparación de tejidos.

Cuando el fibrinógeno se polimeriza en fibrina, los macrófagos pueden adoptar el fenotipo M2. Este cambio reduce la respuesta microbicida y facilita que bacterias como E. coli y E. faecalis, así como hongos como Candida auris, formen biopelículas sobre el dispositivo.

Estas comunidades microbianas pueden provocar infecciones polimicrobianas y favorecer el paso de los microorganismos al torrente sanguíneo.

Modificar el dispositivo para prevenir la colonización

Para interrumpir este proceso, el equipo de Flores Mireles desarrolló catéteres con modificaciones en su superficie. Una de ellas consiste en un recubrimiento antiadhesivo que evita la fijación de proteínas plasmáticas, como el fibrinógeno, y reduce las condiciones que permiten que los microorganismos se adhieran.

De acuerdo con lo expuesto durante la investigación, este recubrimiento puede funcionar sin antibióticos durante más de 14 días frente a patógenos multirresistentes.

Otra estrategia incorpora dexametasona, cuyo efecto permite reducir la inflamación inicial y disminuir la producción de IL-6, con el objetivo de prevenir daños celulares posteriores.

La investigación plantea que el combate a las infecciones asociadas al uso de catéteres puede abordarse desde el diseño de los dispositivos médicos, mediante materiales y superficies que reduzcan las condiciones que favorecen la colonización.

De esta manera, la ponencia presentada en la UPAEP mostró cómo el estudio de la interacción entre los dispositivos médicos, la respuesta inmunológica y los microorganismos puede abrir nuevas rutas para prevenir este tipo de infecciones.