El problema de Molyneux explora los límites de los sentidos
08/10/2026
Autor: Mariana Becerra

La segunda sesión del Seminario Poblano de Filosofía Moderna revisó distintas respuestas construidas desde el siglo XVII.

Rogelio Alonso Laguna analizó las posturas de Locke, Leibniz, Berkeley, Voltaire y Diderot frente a un problema sobre la percepción.

La relación entre los sentidos, la experiencia y la construcción del conocimiento fue el eje de la segunda sesión del Seminario Poblano de Filosofía Moderna, organizada por la UPAEP a través del área de Formación Humanista y la Facultad de Filosofía y Teología. En esta ocasión, Rogelio Alonso Laguna García, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Facultad de Derecho de la UNAM, presentó una revisión histórica del llamado problema de Molyneux, una pregunta que ha atravesado distintas etapas de la filosofía moderna.

Durante la sesión, Roberto Casales García, profesor investigador de Formación Humanista, Director del Grupo de Investigación RAISE y encargado de conducir el seminario, destacó la trayectoria académica de Laguna García y su trabajo en investigación, docencia y divulgación de la filosofía. El invitado ha impartido más de 100 cursos a nivel licenciatura, dirigido tesis de licenciatura y maestría, participado en cerca de 100 coloquios nacionales e internacionales y publicado artículos y libros especializados.

Una pregunta sobre ver y reconocer

El problema de Molyneux plantea un escenario: si una persona ciega de nacimiento pudiera recuperar la vista, después de haber aprendido mediante el tacto a distinguir una esfera de un cubo, ¿sería capaz de reconocerlos únicamente al verlos, sin tocarlos? Una segunda formulación pregunta si podría identificar visualmente la distancia a la que se encuentran los objetos.

Laguna García explicó que John Locke y William Molyneux respondieron inicialmente que no. Para ellos, aunque la persona tuviera experiencia táctil con esas figuras, todavía no habría adquirido la experiencia visual necesaria para relacionarlas con aquello que anteriormente había conocido mediante el tacto.

A partir de esta pregunta, el filósofo mostró cómo diferentes autores plantearon respuestas distintas. Leibniz, por ejemplo, consideró que el reconocimiento podría ser posible bajo determinadas condiciones, mientras que George Berkeley sostuvo que las ideas provenientes de la vista constituyen un conjunto diferente de aquellas obtenidas mediante el tacto y que la experiencia resulta necesaria para establecer la relación entre ambas.

La discusión también llevó a Voltaire a recurrir a un caso médico del siglo XVIII, relacionado con una persona que recuperó la vista después de una operación de cataratas. El caso fue utilizado para discutir la manera en que se construye la percepción visual y la necesidad de aprender a interpretar aquello que los ojos reciben.

De la filosofía moderna al debate contemporáneo

La revisión continuó con las aportaciones de otros autores, entre ellos Diderot, quien abordó el problema desde una perspectiva materialista, así como distintas interpretaciones que cuestionan si las ideas geométricas pueden considerarse independientes del sentido mediante el cual se adquieren.

Para Laguna García, la importancia del problema no se limita a determinar quién tenía razón. Su estudio permite observar cómo un mismo cuestionamiento fue retomado y transformado por distintos filósofos, al tiempo que abre preguntas sobre la distinción entre empirismo y racionalismo, la representación y la manera en que los sentidos participan en la construcción del conocimiento.

Durante el diálogo posterior, los participantes también discutieron la posibilidad de replantear el problema a partir de experimentos contemporáneos con personas que recuperaron la vista. El académico señaló que, antes de extraer conclusiones, sería necesario revisar cómo se formula actualmente el experimento y qué tipo de preguntas filosóficas, psicológicas o neurológicas permitiría responder.

Al cierre, Rogelio Alonso Laguna García invitó a consultar el libro El problema de Molyneux, disponible en la página del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, como un recurso para acercarse a las distintas respuestas que ha generado esta discusión a lo largo de la historia de la filosofía.

La siguiente sesión del Seminario Poblano de Filosofía Moderna se realizará el 28 de octubre, con la participación de Luis Antonio Velasco, quien abordará el señorío de la naturaleza en los ensayos de Montaigne y Francis Bacon.