UPAEP lleva la economía comunitaria de Puebla al mundo
22/09/2026
Autor: Oliva Verónica Ponce Xelhua
Foto: Oliva Verónica Ponce Xelhua

El proyecto Mozkalti visibilizó prácticas financieras indígenas ante investigadores y emprendedores de distintos países.

El encuentro permitió identificar alianzas para documentar, medir y ampliar esta propuesta de innovación social.

La participación en la International Summer School 2026 “The Economics of Fraternity”, organizada por The Economy of Francesco (EoF), representó una experiencia académica, profesional y humana para profundizar en la construcción de una economía orientada al bien común. El encuentro se realizó en Osnabrück, Alemania, y reunió a investigadores, emprendedores y agentes de cambio de distintos países para reflexionar sobre el papel de la fraternidad en la transformación de la vida económica, las empresas y las comunidades.

En este espacio se presentó el póster “The Mozkalti Model: Indigenous Community Finance as an Innovation for the Common Good”, desarrollado desde el trabajo del Instituto Promotor del Bien Común (IPBC) y Konector UPAEP, Centro de Emprendimiento y Desarrollo de Empresas.

La investigación analiza una experiencia de ahorro comunitario creada por mujeres Nahuas en San Bernardino Chalchihuapan, Puebla, y plantea su estudio como una innovación social sustentada en valores indígenas y orientada al bien común.

Un modelo construido desde la comunidad

El Modelo Mozkalti identifica seis pilares en esta experiencia: agencia colectiva, aprendizaje, gobernanza, transparencia, confianza y ayuda mutua. Estos elementos se relacionan con resultados como la inclusión financiera, el liderazgo de las mujeres, el emprendimiento, el fortalecimiento del capital social y el desarrollo local.

La presentación permitió poner en diálogo esta experiencia comunitaria mexicana con investigadores y participantes de diferentes regiones. Las preguntas y comentarios recibidos durante las sesiones de póster aportaron nuevas perspectivas para continuar desarrollando la investigación.

El programa de la International Summer School incluyó espacios para presentar investigaciones, intercambiar experiencias y recibir retroalimentación metodológica. Este formato favoreció el diálogo entre participantes y permitió enriquecer los proyectos a partir de distintas miradas sobre la economía y el bien común.

Del diálogo académico a nuevas posibilidades

Otro de los aprendizajes surgió a partir del contacto con experiencias cooperativas, empresariales y comunitarias de Osnabrück y Mettingen, Alemania. Las visitas permitieron conocer de cerca iniciativas en las que la cooperación, la responsabilidad social, la participación y la fraternidad forman parte de estructuras organizativas y prácticas económicas.

Entre estos encuentros destacó la visita a Draiflessen, museo de arte sin fines de lucro fundado por una familia empresaria. La experiencia permitió relacionar las reflexiones abordadas durante la Summer School con procesos históricos, empresariales y sociales desarrollados en una comunidad concreta.

El intercambio internacional permitió, además, recibir retroalimentación sobre el proyecto y sus posibilidades de desarrollo. Uno de los principales aprendizajes fue la necesidad de continuar fortaleciendo el Modelo Mozkalti, no solo como una experiencia local de inclusión financiera, sino como una propuesta de innovación social que pueda documentarse y medirse con mayor profundidad.

Esta perspectiva abre la posibilidad de estudiar las condiciones necesarias para adaptar el modelo a otros contextos comunitarios, sin perder los elementos que le dan origen y sentido. Entre ellos se encuentra una gobernanza participativa vinculada con valores indígenas y una visión en la que la fraternidad y la actividad económica pueden relacionarse con el desarrollo de las comunidades.

La participación en la International Summer School abrió, además, nuevas posibilidades de colaboración con investigadores, emprendedores, instituciones y organizaciones interesadas en temas como economía social, inclusión financiera, liderazgo de las mujeres, emprendimiento, innovación social y bien común.

El encuentro permitió identificar posibles vínculos con redes y fundaciones internacionales que trabajan en estas áreas y que podrían contribuir al desarrollo futuro de la investigación.

Conectar una experiencia local con el diálogo global

La experiencia en Alemania permitió reconocer el valor de una iniciativa nacida en una comunidad Nahua de Puebla y contrastarla con otras experiencias desarrolladas en diferentes contextos.

A partir de este intercambio, el Modelo Mozkalti encuentra nuevos espacios para compartir los aprendizajes construidos desde la comunidad y aportar al diálogo internacional sobre formas de hacer economía desde la fraternidad, la dignidad humana y el bien común.

La experiencia representa, así, una oportunidad para llevar al ámbito internacional conocimientos que surgen de una realidad local y continuar construyendo puentes entre la investigación, las comunidades y quienes trabajan por una economía con mayor sentido social.