Reporte Económico y Financiero del 21 al 27 de agosto de 2026
31/08/2026
Autor: Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó
Cargo: Profesor Investigador de Administración Financiera y Bursátil

Los datos recientes presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre el desempeño del mercado laboral durante el primer semestre de 2026 encienden focos rojos que la sociedad y el Gobierno de Puebla no pueden seguir ignorando. Si bien en la entidad el empleo registró un crecimiento, también aumentaron algunos indicadores asociados con la precariedad laboral. Lo que a simple vista podría interpretarse como un avance en materia salarial y de ocupación requiere un análisis más profundo sobre la calidad de los empleos y las condiciones en las que trabajan miles de familias poblanas.

Durante el primer semestre de 2026, la informalidad laboral en Puebla registró un incremento de 58,100 personas, para alcanzar un total de 2,185,703 trabajadores informales. Esto representa un aumento de 2.7%. El dato evidencia la magnitud del reto que enfrenta el mercado laboral estatal, pues una parte importante de la población ocupada desarrolla actividades sin acceso pleno a mecanismos de protección social, seguridad laboral y prestaciones.

Adicionalmente, 2,352,074 personas no contaban con acceso a instituciones de salud, lo que representa un incremento de 69,411 personas respecto al mismo periodo de 2025, equivalente a 3.0%. En un estado que aspira a consolidarse como un nodo industrial y educativo de vanguardia, resulta preocupante que millones de personas enfrenten una situación laboral que puede convertir una enfermedad o accidente en un riesgo económico considerable.

A continuación, se muestra un análisis comparativo que permite observar algunos de los principales indicadores del mercado laboral en Puebla.

Cuadro 1. Radiografía del deterioro laboral en Puebla

1er. semestre de 2025 vs. 1er. semestre de 2026

Indicador laboral 1er. semestre 2025 1er. semestre 2026 Variación Incremento
Informalidad laboral 2,127,603 2,185,703 +58,100 +2.7%
Sin acceso a salud 2,282,663 2,352,074 +69,411 +3.0%
Jornadas >48 horas semanales 850,170 855,112 +4,942 +0.5%
Ingreso de 1 salario mínimo 1,526,740 1,767,888 +241,148 +15.7%

Para comprender las causas de este deterioro en algunos indicadores de la calidad del empleo en la entidad, es necesario analizar la relación entre la política macroeconómica y la realidad de las empresas y trabajadores a nivel local. En 2026, el salario mínimo nacional tuvo un incremento de 13%. Este ajuste representa un avance en términos del poder adquisitivo de los trabajadores, pero también implica mayores costos laborales para las empresas, particularmente para las micro, pequeñas y medianas empresas.

Ante este escenario, algunas unidades económicas pueden enfrentar dificultades para absorber el incremento de costos asociados con salarios, prestaciones y cuotas patronales. Esto puede traducirse en menor contratación formal, ajustes en las plantillas laborales o una mayor utilización de esquemas informales. Sin embargo, estos factores deben analizarse junto con otras variables económicas y productivas antes de establecer una relación causal directa.

Uno de los datos que merece especial atención es el crecimiento de la población que percibe un salario mínimo. Este segmento aumentó en 241,148 personas, equivalente a 15.7%, para alcanzar un total de 1,767,888 trabajadores.

Este comportamiento puede reflejar una mayor concentración de trabajadores en los niveles inferiores de la estructura salarial. El reto consiste en evitar que el incremento del salario mínimo se convierta, en algunos sectores, en un límite para la movilidad salarial y el desarrollo profesional. Profesionistas, técnicos y personal calificado requieren oportunidades que permitan que su experiencia y preparación se traduzcan también en mejores ingresos.

A esto se suma la duración de las jornadas laborales. Un total de 855,112 personas trabajaron jornadas superiores a las 48 horas semanales, lo que representa un incremento de 4,942 personas respecto al mismo periodo del año anterior. Este indicador refleja la necesidad de fortalecer la productividad y, al mismo tiempo, garantizar el cumplimiento de las disposiciones laborales y una compensación adecuada cuando corresponda.

Una agenda para fortalecer el empleo formal

Frente a este escenario, Puebla requiere una agenda local que estimule la creación de empleos formales y de mayor valor agregado. Para ello, podrían considerarse distintas líneas de acción.

1. Incentivos fiscales estatales para las MiPymes. Otorgar reducciones o deducciones temporales en el Impuesto Sobre Nómina (ISN) a las unidades económicas que formalicen puestos de trabajo y garanticen el acceso de sus trabajadores a la seguridad social.

2. Vinculación universidad-empresa y productividad. Desarrollar programas de formación técnica y profesional orientados a sectores de alto valor agregado, como la electromovilidad, las tecnologías de la información y los servicios especializados, con el objetivo de ampliar las oportunidades de empleo calificado.

3. Simplificación administrativa y esquemas flexibles. Implementar ventanillas únicas y mecanismos contributivos adaptados para facilitar que microempresarios y trabajadores independientes puedan incorporarse a la seguridad social.

4. Inspección laboral inteligente. Fortalecer las acciones de inspección para identificar la simulación laboral, sancionar el incumplimiento de las obligaciones de seguridad social y prevenir jornadas extraordinarias no remuneradas.

Puebla no puede permitir que la informalidad, los bajos niveles salariales y la falta de protección social condicionen el futuro de su fuerza laboral. Garantizar empleos dignos, bien remunerados y con seguridad social debe formar parte de una política económica que combine crecimiento, productividad y bienestar.

Indicadores financieros del 27 de agosto de 2026

El peso mexicano ligó una segunda jornada de pérdidas marginales, mientras el mercado se mantiene atento al simposio de Jackson Hole, donde se buscan señales sobre el rumbo de la política monetaria.

De acuerdo con datos de Banco de México (Banxico), la moneda mexicana se ubicó en 16.97 pesos por dólar, lo que representó una depreciación de 0.08%, equivalente a 1.43 centavos respecto al cierre anterior. En ventanilla bancaria, el dólar se vendió en 17.41 pesos y se compró en 16.49 pesos, de acuerdo con los datos reportados por Banamex.

La Mezcla Mexicana de Exportación registró una ganancia de 1.96 dólares, equivalente a un avance de 2.53% respecto al cierre de la sesión anterior, para cotizar en 79.55 dólares por barril, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex). En lo que va del año, el energético mexicano acumula una ganancia de 48.36%, mientras que, en comparación con el 27 de agosto de 2025, registra un avance de 27.04%.

Los mercados bursátiles mexicanos operaron en sentido contrario a los principales índices estadounidenses. El S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores cerró con un retroceso de 0.55%, en 65,829.98 puntos. Por su parte, el FTSE-BIVA de la Bolsa Institucional de Valores registró una pérdida de 0.59%, para ubicarse en 1,327.19 puntos.

Los principales índices bursátiles de Nueva York cerraron con ganancias este jueves, mientras los inversionistas mantienen el optimismo en torno al desarrollo de la inteligencia artificial y siguen atentos al simposio de Jackson Hole. El Dow Jones avanzó 0.20%, hasta los 53,569.44 puntos; el Nasdaq ganó 1.57%, para colocarse en 26,541.35 unidades, y el S&P 500 aumentó 0.72%, hasta las 7,730.99 unidades.

Indicadores económicos del 21 al 27 de agosto de 2026

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) permite conocer el comportamiento del mercado laboral mexicano a partir de indicadores como la población económicamente activa, la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. La encuesta ofrece información nacional, por entidad federativa y para 39 ciudades autorrepresentadas.

Durante el segundo trimestre de 2026, la población ocupada registró un incremento de 118 mil personas respecto al mismo periodo de 2025. La población desocupada sumó 57 mil personas, equivalente a una tasa de desocupación de 1.8% de la PEA. Por su parte, la población subocupada fue de 200 mil personas, equivalente a 6.4% de la población ocupada, porcentaje inferior al 8.1% registrado en el mismo trimestre de 2025.

La tasa de condiciones críticas de ocupación se ubicó en 46.1%, frente al 43.7% registrado un año antes. En tanto, la tasa de informalidad laboral 2 (TIL2) se ubicó en 66.9%, frente al 67.6% del segundo trimestre de 2025.

En Puebla, los indicadores laborales muestran también un escenario que requiere atención. La evolución de la informalidad, los ingresos y el acceso a servicios de salud permite identificar retos estructurales que deben atenderse mediante políticas públicas orientadas a fortalecer el empleo formal y mejorar la productividad.

El INEGI también presentó la actualización de las cifras de pobreza laboral correspondientes al segundo trimestre de 2026. La pobreza laboral mide el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria. Este indicador permite dar seguimiento a la capacidad del ingreso laboral para cubrir el costo de dicha canasta y constituye una aproximación complementaria al análisis de la pobreza multidimensional.

En Puebla, entre el segundo trimestre de 2025 y el segundo trimestre de 2026, la pobreza laboral disminuyó 4.6 puntos porcentuales, al pasar de 41.7% a 37.1%. Sin embargo, respecto al trimestre anterior se registró un incremento de 0.9 puntos porcentuales, al pasar de 36.2% en el primer trimestre de 2026 a 37.1% en el segundo trimestre.

El máximo de la serie para la entidad, desde 2016, fue de 55.5%, registrado en el tercer trimestre de 2020, mientras que el mínimo se ubicó en 36.2%, correspondiente al primer trimestre de 2026.

Los datos muestran, por tanto, una realidad laboral que debe analizarse más allá de un solo indicador. Puebla ha registrado avances en materia de pobreza laboral, pero persisten retos relacionados con la informalidad, el acceso a la seguridad social, los niveles salariales y la calidad de los empleos. El desafío consiste en convertir el crecimiento del empleo en mejores condiciones laborales y mayores oportunidades de desarrollo para la población.

Referencias

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Indicadores de ocupación y empleo, 27 de agosto de 2026.

https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/iooe/IOE2026_08.pdf

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), Puebla. Segundo trimestre de 2026, 25 de agosto de 2026.

**https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/enoe/enoe2026_08_Pue.pdf**

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Pobreza Laboral (PL), 26 de agosto de 2026.

https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/pl/pl2026_08.pdf

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Pobreza Laboral (PL), Puebla. Segundo trimestre de 2026, 26 de agosto de 2026.

https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/pl/pl2026_08_Pue.pdf