Comentarios sobre el Nican Mopohua. (III) Carta para Zaira. (17-08-2026)
27/08/2026
Autor: Carlos Ramos Rosete
Cargo: Profesor de Formación Humanista

Como hacíamos hace muchos años en la clase, iniciamos la presente carta con un repaso. Habíamos mencionado en las anteriores cartas que la expresión náhuatl “huey tlamahuiçoltica” puede traducirse como “la gran maravilla” o “el gran acontecimiento”. En razón de que el Nican Mopohua está ubicado en un contexto católico, la anterior expresión náhuatl puede entenderse como “el gran milagro”.

Interpretando lo que dice el Nican Mopohua cuando en este se escribe:

“Nican mopohua, motecpana, in quenin, yancuican, huey tlamahuiçoltica, monexiti in cenquizca ichpochtli Sancta Maria Dios Inantzin”.

La traducción de lo anterior quedaría de esta manera:

“Aquí se relata, se pone en orden, cómo, hace poco, la gran maravilla o el gran acontecimiento (así queda en una traducción desde el náhuatl), o bien, aconteció el gran milagro (así queda siguiendo su significado católico), se mostró la perfecta doncella Santa María, madrecita de Dios”.

Ahora pasaremos a analizar otra expresión del náhuatl contenida en la última cita de dicho idioma ya esbozada:

“Nican mopohua, motecpana, in quenin, yancuican, huey tlamahuiçoltica, monexiti in cenquizca ichpochtli Sancta Maria Dios Inantzin”.

Cenquizca, se traduce como totalmente o perfectamente. Y el término náhuatl ichpochtli se traduce como: doncella o joven, aludiendo a la condición de una joven no casada y por consecuencia virgen.

Cenquizca ichpochtli se puede traducir como “totalmente o perfectamente doncella”.

Zaira, es necesario recordar lo que te he comentado en otras cartas: toda traducción tiene que ser fiel a la semántica o significado de las palabras. Pero, además, tal significado obedece a un contexto cultural y una intención del autor. De este modo, el Nican Mopohua es la narración de una mariofanía católica. Es importante hacer una consideración relativa a la Virgen María de los evangelios bíblicos, ya que la Virgen de Guadalupe del Tepeyac es la misma Virgen María, es decir, son la misma persona. Para el catolicismo, es un disparate teológico plantear que la Virgen de Guadalupe del Tepeyac y la Virgen María de los evangelios son dos vírgenes distintas.

El Evangelio de Lucas nos habla bastante de la Virgen María. Vayamos al Evangelio de Lucas 1:26-27, que en griego dice:

Ἐν δὲ τῷ μηνὶ τῷ ἕκτῳ ἀπεστάλη ὁ ἄγγελος Γαβριὴλ ἀπὸ τοῦ θεοῦ εἰς πόλιν τῆς Γαλιλαίας ᾗ ὄνομα Ναζαρὲθ.

πρὸς παρθένον ἐμνηστευμένην ἀνδρὶ ᾧ ὄνομα Ἰωσὴφ ἐξ οἴκου Δαυείδ, καὶ τὸ ὄνομα τῆς παρθένου Μαριάμ.

Zaira, no te espante el griego. La traducción de lo anterior es:

“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María”.

La traducción de παρθένου es “virgen”, aludiendo a la mujer que no ha tenido relaciones sexuales.

La expresión cenquizca ichpochtli se puede traducir como “totalmente o perfectamente doncella”. Y tal expresión en náhuatl remite en su significación católica al griego παρθένου, que es traducido como “virgen”.

La anterior relación entre una expresión náhuatl y un vocablo griego implica una pequeña profundización que dejamos para la próxima carta.

Estimada Zaira, que tú y tus seres queridos se guarden en las manos de la Virgen de Guadalupe para que sean entregados a la vida eterna. En Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.