Subirse a la ola: El valor del “newsjacking”
04/08/2026
Autor: Gerardo Tadeo González Piña
Cargo: Social Media Manager

Cada día pasamos más de dos horas frente a nuestro celular, en un scroll infinito, la atención es el recurso más escaso y valioso del mercado. Las marcas ya no compiten con sus rivales directos, también compiten contra el último video viral, el meme del momento, la noticia de última hora, las fake news y las decenas de recomendaciones de los influencers. En medio de esta batalla por la relevancia, ha surgido una de las técnicas más audaces de las relaciones públicas modernas: el newsjacking. Pero, ¿qué es y por qué es tan atractivo como peligroso?

Una definición sencilla

El newsjacking, término definido por el estratega de marketing David Meerman Scott (2011), es la práctica de inyectar las ideas o el mensaje de una marca dentro de una noticia o tendencia de última hora para generar atención, engagement y cobertura mediática de forma orgánica.

En términos sencillos: es el arte de subirse a la ola de una conversación que ya está ocurriendo en internet, en lugar de gastar miles de pesos intentando crear una conversación desde cero.

Para que esta técnica funcione, requiere una sincronización perfecta. El ciclo de vida de una noticia tiene una ventana de oportunidad muy pequeña: se inicia la noticia viral, se debe detectar la oportunidad del newsjacking y, muy poco tiempo después, se llega al punto máximo de interacción.

Dos caras de la moneda: Casos de estudio en tiempo real

Para entender el impacto del newsjacking, lo mejor es analizar cómo se ve en la práctica a través de dos ejemplos icónicos que demuestran el éxito absoluto y la velocidad de respuesta.

Casio respondiendo a Shakira

Cuando la cantante colombiana lanzó con BZRP la Sesión 53 comparando el fin de su relación con el futbolista Gerard Piqué con "cambiar un Rolex por un Casio", la marca de relojes se convirtió en tendencia global de forma no planificada.

En lugar de engancharse en responder con enojo, Casio reaccionó con ironía, recordando a la audiencia que sus productos son legendarios por su durabilidad y resistencia al agua, poniendo un arte con un simple: “Nos encanta que esto nos salpique”.

La marca transformó una mención potencialmente despectiva en una ola masiva de simpatía, ganando millones de interacciones orgánicas al surfear la conversación del momento con un sentido del humor.

¿Y en México? ¿Pasan estas cosas?

Un caso extraordinario ocurrió recientemente en México a raíz de la fuerte polémica que envolvió al conductor de televisión Pedro Sola por sus declaraciones negativas sobre las mascotas en espacios públicos.

Hellmann's, marca que históricamente quedó ligada al presentador tras su famoso error de mención en vivo hace casi 20 años, aprovechó la conversación digital de forma brillante. Con un sutil posteo que decía: “Cuando te hablan del ex que te cambió hasta el nombre. Ni me lo mencionen, hace mucho que no hablamos. Aquí amamos y respetamos a los lomitos”, la marca no solo se deslindó de manera elegante y con humor del escándalo, sino que capitalizó el descontento de la audiencia para reafirmar su propio compromiso con el bienestar animal.

La responsabilidad del micrófono: El eco social de la opinión

Más allá del brillante manejo publicitario de Hellmann's, este episodio deja al descubierto una realidad fundamental sobre la comunicación digital contemporánea: el impacto ético, psicológico y social de las figuras públicas. Cuando un comunicador, influencer o líder de opinión emite un juicio en un medio masivo o plataforma digital, sus palabras no se quedan en el aire; generan un efecto dominó en la percepción social. En un entorno hiperconectado, promover posturas de rechazo puede desatar desde polarización hasta agresiones justificadas.

Las audiencias actuales exigen responsabilidad afectiva y social a quienes tienen la plataforma para hablar; por ello, cuando una figura pública olvida el peso de sus palabras, la comunidad (y las marcas que escuchan a esa comunidad) reaccionan de inmediato para marcar un límite.

Las tres reglas de oro para un newsjacking seguro

Para las marcas y organizaciones que quieren implementar esta estrategia, la diferencia entre la genialidad y el desastre se reduce a tres filtros esenciales:

Criterio Pregunta clave El objetivo
Sintonía ¿La tendencia tiene relación con la identidad de mi marca? Evitar verse forzado o fuera de lugar.
Tono ¿Es un tema alegre, de entretenimiento o pop, o es una tragedia/crisis? Regla estricta: Nunca hacer newsjacking con desastres, política sensible o tragedias humanas.
Aporte ¿Mi mensaje aporta humor, valor o una perspectiva interesante? No publicar solo por publicar; el usuario nota el oportunismo vacío.

Reflexión final: El newsjacking es el equivalente digital a surfear: requiere equilibrio, velocidad y, sobre todo, saber elegir qué ola montar. En un entorno digital donde el consumidor premia la autenticidad y los valores claros, las marcas exitosas son aquellas que entienden que no toda tendencia merece su atención, pero que, cuando llega la ola correcta, hay que atreverse a tomarla.

Fuentes de consulta (APA 7ma Edición):

  • El Universal. (2026, 16 de julio). Pedro Sola suma rechazo de marca de mayonesa tras polémica por comentarios sobre los perros: "Ni me lo mencionen". El Universal Espectáculos.
  • Meerman Scott, D. (2011). Newsjacking: How to Inject your Ideas into a deeply Urgent News Story and Generate Instant Publicity. John Wiley & Sons.