El uso continuo y reiterado de algo hace que el sentido de usarlo quede de lado por su repetición constante. Hace algún tiempo, en Las Voces de Ingenierías hablamos de que estamos tan acostumbrados a los números que olvidamos que ellos representan nuestro primer paso para modelar matemáticamente un fenómeno. Por ejemplo, los números naturales surgen para contar cosas; es decir, son símbolos que abstraen cantidades y que usamos para resolver problemas complejos, como distribuir recursos. Así, conocer el significado de las cosas es importante para entender el por qué las usamos y para qué las usamos. Sin embargo, tal como ocurre con los números, las palabras también pierden su significado cuando solo las repetimos una y otra vez.
La palabra ciencia no escapa a ello. Es común escuchar sobre la necesidad de hacer, estudiar, motivar e impulsarla mediante diferentes estrategias y con la participación de diferentes agentes. Pero ¿qué es ciencia? Es una pregunta que ha generado acalorados debates que siguen vigentes debido a los retos y transformaciones sociales o tecnológicas actuales. Por ejemplo, la aparente resolución hecha por una inteligencia artificial de una variación de las ecuaciones de Navier-Stokes, publicada el pasado 8 de septiembre, ¿es ciencia?
Por lo anterior, vale la pena recordar su significado. La Real Academia Española (RAE) señala que ciencia proviene del latín scientia, que significa conocimiento o saber, y la define como el “conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, … estructurados de los que se deducen principios … con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente”. Esta última definición nos permite hablar de varias ciencias pues, gracias a la base axiomática de Zermelo-Fraenkel, podemos construir conjuntos (de conocimientos) diferentes. Por ejemplo, la Física y la Química agrupan conocimientos sobre la naturaleza. Sin embargo, la primera se enfoca a las leyes que rigen el comportamiento de la materia y la energía, mientras que la segunda se orienta a la composición y las propiedades de la materia.
¿Qué pasa con las Matemáticas y la Estadística? Sus conocimientos se construyen a partir del razonamiento estructurado, con lo cual generan predicciones a través del pensamiento deductivo, inductivo o abductivo. Sin embargo, la comprobación de sus resultados no depende de experimentos, sino de argumentos lógicos. Entonces, ¿no son ciencias? Autores como Popper, Healy, Davidian, entre otros, han proporcionado argumentos a favor y en contra sobre catalogarlas como ciencias. Algunos las entienden como lenguaje y otros como tecnología (tema que amerita una columna aparte). Esto ha llevado a profundizar en el significado del quehacer científico pues, indudablemente, con las matemáticas y la estadística analizamos problemas y construimos soluciones. Por sus características, han surgido clasificaciones que las catalogan como ciencias formales.
En cualquier caso, la Física, Química, Matemáticas y Estadística nos proporcionan conocimientos con los cuales entender nuestro entorno. Con ellos podemos explicar sistemas, desarrollar materiales, simplificar problemas y analizar variables, por ejemplo. Todo lo anterior por medio de un razonamiento estructurado cuyas conclusiones deben respaldarse mediante experimentos o argumentos lógicos. Así, las ciencias fomentan el pensamiento crítico pues analizamos, cuestionamos y evaluamos propuestas para determinar el mejor resultado. Incluso, podemos decir que las ciencias nos ayudan a distinguir lo bueno de lo malo (tomar decisiones éticas), pues nos hacen reflexionar sobre el entorno que nos rodea (ser conscientes de lo que hacemos). En otras palabras, el pensamiento científico promueve tanto la conciencia como la consciencia; ambas de suma importancia para generar soluciones que promuevan el bien común.
Entonces, aunque pareciera que los avances tecnológicos como la IA nos pueden hacer prescindir de las ciencias, la realidad es que la Química, Estadística, Física y Matemáticas siguen siendo cruciales para impulsar tanto el desarrollo tecnológico como el social. Como lo indican los resultados de la prueba PISA, Oriente está superando en competitividad a Occidente debido a sus esfuerzos para mejorar el aprendizaje y la enseñanza de las Ciencias y las Matemáticas.
Por lo anterior, este Espacio con(s)Ciencia surge desde el Departamento de Ciencias de la UPAEP para hablar tanto de los avances científicos que están revolucionado nuestro presente como de aquellos que lo harán en el futuro, sin olvidar aquellos que lo hicieron en el pasado. Finalmente, agradecemos al Decanato de Ingenierías y, en espacial, a la Dra. Rosa María Cantón Croda, por el espacio brindado en Las Voces de Ingenierías para compartir y reflexionar sobre el quehacer académico y científico de los profesores. También agradecemos a UPRESS y al Centro de Diseño por la apertura y apoyo para generar este nuevo espacio.










